Brechas de género y representación en el audiovisual: un debate clave para el futuro de la industria
- hace 2 días
- 4 Min. de lectura

La mesa de género de la última Asamblea AVACI desarrolló la situación de las mujeres y las minorías sexuales en la industria audiovisual en diversos países. La escasa presencia de las temáticas LGBTIQ+ en las tramas audiovisuales de hoy, la falta de una paridad de género en los rodajes y la escasez de una representación fidedigna de la realidad económica de las mujeres.
En el marco de la Asamblea Anual 2025, realizada en noviembre en Zagreb, Croacia, de la Confederación Internacional de Autores Audiovisuales (AVACI), la mesa Visibilidad y Desigualdad: análisis de situación de las mujeres y de las diversidades en la producción audiovisual actual reunió a directoras y representantes de sociedades de gestión de distintos países para reflexionar sobre la situación actual de las mujeres y de las diversidades en la producción audiovisual, así como sobre los desafíos pendientes para alcanzar una inclusión real y sostenible en la industria. Lejos de un enfoque meramente discursivo, el espacio puso en diálogo experiencias concretas, datos parciales pero elocuentes y preocupaciones compartidas sobre la brecha entre los avances normativos y su implementación efectiva en relación con las desigualdades de género en los ámbitos de trabajo audiovisual a nivel global.

La directora y presidenta de DAC Carmen Guarini abrió el debate señalando que, si bien existen marcos legales progresivos en Argentina —como la ley de matrimonio igualitario o la ley de cupo laboral trans—, su aplicación sigue siendo incompleta y desigual. A nivel global, recordó, apenas el 25% de los cargos de dirección audiovisual están ocupados por mujeres, y las brechas se profundizan en áreas clave como dirección, guion, roles técnicos y actuación.
Guarini también advirtió sobre la concentración geográfica de festivales y programas de formación, mayormente localizados en grandes centros urbanos, y planteó la necesidad de analizar cómo los contextos políticos inestables, con recortes al fomento cultural, afectan especialmente la visibilidad de mujeres y diversidades.
Desde Chile, Daniella Castagno, presidenta de ATN y vicepresidenta de AVACI, amplió el foco hacia las diversidades LGBTIQ+, subrayando la tensión existente entre los marcos legales de protección y los retrocesos en los contenidos y en los estándares de diversidad dentro de la industria. Castagno señaló que, tras un pico de visibilidad durante la pandemia, la presencia de estas identidades en series y películas ha disminuido, al tiempo que crecen los riesgos regulatorios y las formas de censura. En ese contexto, remarcó la importancia de integrar la diversidad desde las etapas de desarrollo de los proyectos y de fortalecer leyes que garanticen protección y continuidad.
Por su parte, Dina Pokrajac, de la sociedad anfitriona DHFA, puso el acento en las condiciones materiales de trabajo y en la estructura de poder de la industria audiovisual. Señaló que las mujeres siguen ocupando menos roles creativos y de decisión —con excepción de áreas como vestuario y maquillaje—, mientras cargan además con tareas de cuidado invisibilizadas dentro de los sets. Pokrajac denunció la exposición diferencial de las mujeres al acoso psicológico y sexual, la naturalización de jerarquías rígidas y la falta de protección efectiva, y llamó a avanzar más allá de los protocolos formales hacia acciones concretas, con organización colectiva y colaboración entre los distintos sectores de la industria.
A su vez, la directora Dana Budisavljević, también en representación de DHFA, destacó la ausencia de estadísticas sistemáticas sobre género y diversidad en su país, y la necesidad urgente de producir datos confiables para dimensionar la desigualdad real. A partir de su experiencia personal, relató cómo la creación de instituciones públicas de fomento permitió, en pocos años, un crecimiento significativo de directoras mujeres y una mayor visibilidad de identidades diversas, aunque advirtió que sin números precisos es fácil perder perspectiva y vivir en “burbujas” profesionales.
La guionista Sylvia Palma, en representación de GEDAR, celebró la evolución del espacio de género dentro de AVACI y el aumento de mujeres en cargos de liderazgo en las distintas sociedades de gestión que la componen. También compartió datos del contexto brasileño: las mujeres ocupan hoy cerca del 38% de los roles de producción audiovisual, mientras que las mujeres negras alcanzan alrededor del 20%, con una presencia aún incipiente de mujeres indígenas.
Palma subrayó las desigualdades salariales persistentes —las mujeres ganan en promedio el 87% del salario masculino, y las mujeres negras apenas el 50%— y señaló que la falta de paridad en áreas estratégicas como fotografía y dirección sigue siendo un problema central. También alertó sobre la invisibilización del trabajo femenino en los equipos de guion y sobre las resistencias al sistema de cupos, atravesadas por una noción de meritocracia que desconoce las desigualdades históricas.
Hacia el cierre del panel, la directora Inés de Oliveira Cézar, prosecretaria general de DAC, propuso una reflexión sobre el cine LGBTIQ+ y sus desafíos actuales. Señaló el crecimiento acelerado de este tipo de producciones y la aparición de debates internos sobre la “clusterización” de contenidos, preguntándose si estas historias deben ser narradas exclusivamente por personas pertenecientes a minorías o disidencias sexuales.
A partir de ejemplos como Llámame por tu nombre o Secreto en la montaña, Oliveira Cézar defendió la diversidad de miradas como motor de derechos, audiencias y expansión cultural, destacando que una mayor representatividad no sólo es justa, sino también inteligente desde el punto de vista industrial, en un contexto donde las plataformas buscan ampliar y segmentar sus públicos.
La mesa concluyó con un llamado a la integración y a la acción colectiva. Castagno remarcó que el audiovisual es, ante todo, una industria de talento, y que la inclusión de personas LGBTIQ+ mejora la calidad de las historias, amplía los públicos y fortalece el negocio. Estándares claros, contrataciones justas y protocolos efectivos frente a la censura fueron señalados como condiciones indispensables para un desarrollo sostenible.
Las intervenciones finales coincidieron en que la diversidad no es un tema sectorial ni accesorio, sino un componente estructural del futuro del audiovisual. La Asamblea AVACI 2025 dejó en claro que los avances logrados son significativos, pero que el desafío central sigue siendo transformar los marcos legales y los discursos en prácticas concretas que garanticen igualdad, visibilidad y dignidad para todas las personas que integran la industria creativa.





















Comentarios